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sábado, agosto 21, 2010

¿Sabes qué es comer carne?


Las grasas de la carne animal aumentan en un 40 por ciento más de posibilidades de sufrir cáncer y corren un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas y muchas otros males como infarto, obesidad, apendicitis, osteoporosis, artritis, diabetes, etc.
Excelente artículo por Daniela Romero Waldhorn

viernes, mayo 21, 2010

Ella camina 6 Km. diarios (Por Sumito Estevez)


La foto es impresionante, desconsoladora, lejana, apocalíptica. Vemos a una multitud de unas 150 personas apiñada alrededor de un pozo de adobe gigantesco de por lo menos 5 metros de diámetro. Lanzan cuerdas que se pierden en la negrura infinita que esconde al agua. Quienes claman por calmar la sed son padres, madres. Personas que tienen hijos que van a la escuela, que deben asearse y tomar agua potable para no morir de diarrea, que detestan la ropa sucia. Es una foto que nos ataca con su contundencia desde las primeras páginas de la edición especial sobre agua que publicó la revista National Geographic en abril pasado y antecede a una frase que pone el corazón en un puño: “La cantidad de humedad en la tierra no ha cambiado. El agua que los dinosaurios bebieron hace millones de años es la misma que hoy cae como lluvia, pero ¿habrá suficiente para un mundo más atestado de gente?” La pregunta que queda flotando como daga no es para nada retórica si tratamos de contestarla a la luz de la más feroz de las estadísticas: Apenas 2,5 % de toda el agua de la tierra es dulce, pero casi toda está congelada o es inalcanzable por ser subterránea; quedándonos a disposición para seres humanos, plantas y animales un magro 0,5 % de toda el agua de la tierra.

Como humanidad, a la par de la estupidez en el plano ecológico, tenemos ejemplos de sobra a la hora de contabilizar guerras colonizadoras para apoderarnos de los recursos naturales de otros. Antiguamente el saqueo era por minerales preciosos y hoy en día lo es tras la búsqueda y aseguramiento del petróleo. En un mundo en el que crecemos a razón de 83 millones de habitantes cada año y en donde prácticamente no queda agua (46 % de toda la humanidad no tiene agua por tubería), impresiona que a estas alturas no haya habido cruentas guerras para apoderarse del agua de otros. Seguramente esas guerras vendrán en el futuro cercano y habrán de ser justificadas por políticos como: “actos nobles para defender los recursos hídricos que nos pertenecen a todos”.

Una de las razones, quizás la principal, para que no haya habido guerras de colonización por agua, hasta ahora, es que son justamente las potencias capaces de hacerlo las que acaparan el agua del planeta. Lo que es peor, la derrochan. Eso queda probado si comparamos los 380 litros diarios que consume un norteamericano, versus los 150 de un suizo y los escalofriantes 19 de los países más pobres del mundo. A estas alturas del análisis es difícil no entender que la riqueza de un país depende fundamentalmente de su acceso al agua. Tan sencillo como que es imposible ser generador de tecnología si no se tiene una boyante cuenta repleta de trillones de litros de agua, mucho menos producir una gaseosa que le de la vuelta al orbe.

Recientemente comienza a hablarse de un concepto que coloca el tema de tenencia de agua en un plano cargado de menos hipocresía, nos referimos al término Agua virtual acuñado a principios de los años 90 del siglo pasado por el geógrafo inglés Tony Allan y calculado magistralmente por el holandés Arjen Hoeskstra: “Agua virtual es aquella necesaria para poder crear un producto”.

Solemos decir que un país logra el milagro de convertirse en exportador mundial agroindustrial gracias a reglas claras de mercado y a inyección tecnológica, dejando hábilmente de lado el dato de que para producir un mísero kilogramo de carne de res se necesitan15.497 litros de agua o que para poder exportar higos, primero se necesitan 3.160 litros de agua por cada kilogramo cosechado. Miramos con desdén al país que no ha logrado desarrollarse al punto de poder exportar pantalones, sin tener en cuenta que para hacer un Jean de moda se usan 11.000 litros de agua. Quítale el agua a un país y no tendrá satélites, así de simple.

Indudablemente existen países muy ricos y poderosos con escasez conocida de recursos hídricos potables, y con capacidad de sobra para borrar de la faz de la tierra a otros con sólo apretar un botón. No lo han hecho porque poseen dinero (generalmente gracias al petróleo) y por lo tanto poseen los recursos monetarios para comprarles a otros países lo que ellos mismos no pueden producir por falta de agua. Allí es donde cobra una importancia tremenda el concepto del geógrafo inglés: Mientras un país posea dinero para comprar agua virtual, no habrá guerra de colonización por ella.

II

Ver la foto provoca llorar. Ella pertenece a un país pobre y regresa de haber caminado 6 Km. cargando el peso máximo que su cuerpo es capaz de resistir. Trae la ración diaria de agua. Ella no puede pensar en estudiar, en criar a sus hijos, en días libres. Ella camina 6 Km. diarios cargando 19 litros de agua.

jueves, marzo 25, 2010

"Te gusta el sushi?"





Me encontré vía Sumito (sumitoestevez.com) este excelente artículo de Eli Bravo relacionado con un "exquisito" sushi de ballena:

"Las dos mujeres lucían como turistas recién llegadas a Santa Mónica y ordenaron en The Hump el banquete marino del chef Kiyoshiro Yamamoto. Para hacerlo más especial, la pareja pidió sushi de ballena. La mesonera habló con el chef quien asintió, y en lugar de ir a la nevera, se dirigió al estacionamiento para sacar la délicatesse de la cajuela de un Mercedes Benz. Una vez servido el plato, las mujeres guardaron una muestra en su cartera y pagaron $600 por el festín. La factura detallada muestra que las piezas de ballena costaron $85. Todo quedó registrado en sus cámaras escondidas.

Ahora el chef Yamamoto podría ir un año a la cárcel y The Hump deberá pagar una multa de $200 mil porque la venta de carne de ballena es ilegal en los EEUU. Un científico de la Universidad de Oregon certificó que la carne servida era de Seti, una especie amenazada que se popularizó en los 60´s luego del descenso en poblaciones de otras ballenas. Detrás de la operación encubierta están los productores de “The Cove”, el documental ganador del Oscar este año, donde se revela la matanza de delfines en una pequeña aldea japonesa.

¿Te gusta el sushi? A mi me encanta. Soy lo que llaman un pescetariano, es decir, un vegetariano que ocasionalmente come pescado. Esta historia me impactó no solamente por la violación a las leyes internacionales y la crueldad tras la caza de ballenas, sino porque demuestra que mientras existan consumidores habrá quien monte un negocio para satisfacerlos. Elemental ley del mercado, mi querido Watson.

Ya no es secreto que la sobrepesca esta saqueando los océanos y muchas veces consumimos especies amenazadas sin saberlo. El atún de aleta azul, el bacalao chileno, incluso el delicioso parguito o red snaper del Caribe, poco a poco van desapareciendo de los mares. ¿Comerías tortuga, oso polar o manatí? Al decidir lo que comemos, sea en casa o en el mejor restaurante, alimentamos una industria. Conviene saber si esta industria es sustentable o ilegal.Personalmente prefiero los camarones, calamares y sardinas. Y últimamente he descubierto que los japoneses hacen maravillas con los vegetales. Mi filosofía: que cada quien coma lo que quiera, pero consciente de lo que se lleva a la boca."

¿Quieres conocer otras historias detrás de tu sushi? Sumérgete en www.endoftheline.com





Visita a Eli y lee otros de sus artículos